Durante décadas hemos estudiado la radiación ultravioleta como si actuara de forma aislada. Sin embargo, en la naturaleza eso nunca ocurre.
Cada mañana, antes de que los rayos UV alcancen intensidades importantes, la Tierra recibe durante horas una luz dominada por longitudes de onda rojas e infrarrojas.
La hipótesis que presentan los estudios recopilados por Zaid Dahhaj es que esta secuencia no sería casual.
La luz roja e infrarroja actuarían como una fase de preparación biológica, activando mecanismos celulares que permiten responder mejor al desafío oxidativo que llega después con la radiación UV.
1. La luz roja e infrarroja aumentan la energía disponible de la célula
Los fotones rojos e infrarrojos son absorbidos por la citocromo c oxidasa, una proteína de la cadena respiratoria mitocondrial.
Como consecuencia:
• aumenta la producción de ATP
• mejora la respiración mitocondrial
• incrementa la disponibilidad energética celular
Esta energía será utilizada posteriormente para procesos como reparación del ADN, síntesis de antioxidantes y respuesta inmunológica cuando aparezca la radiación UV.
Estudios citados
• Wang X. et al. Interplay between up-regulation of cytochrome-c-oxidase and hemoglobin oxygenation induced by near-infrared laser.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27484673/
• Karu T. Primary and secondary mechanisms of action of visible to near-IR radiation on cells.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10365442/
2. El infrarrojo preacondiciona la piel antes del UV
Diversos investigadores describen este fenómeno como fotoprevención.
La exposición previa a infrarrojo cercano activa respuestas celulares que hacen que la piel tolere mejor la posterior exposición a UVA y UVB.
La protección no ocurre porque disminuya el UV, sino porque la piel llega mejor preparada.
Estudios citados
• Menezes S. et al.
Non-coherent near infrared radiation protects human dermal fibroblasts from solar ultraviolet toxicity.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9782817/
• Barolet D., Boucher A.
LED photoprevention: reduced MED response following multiple LED exposures.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19397633/
3. Se activan proteínas de reparación (HSP70)
La luz roja favorece la expresión de Heat Shock Proteins (HSP70).
Estas proteínas ayudan a:
• estabilizar proteínas dañadas
• favorecer su reparación
• disminuir inflamación
• aumentar supervivencia celular frente al UV
Estudios citados
• Simon M. et al.
Heat shock protein 70 overexpression affects the response to ultraviolet light.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7533628/
• Roh B. et al.
Expression of Heat Shock Protein 70 in Human Skin Cells as a Photoprotective Function after UV Exposure.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4903975/
4. Favorece la producción de melatonina mitocondrial
La melatonina no sólo se produce en el cerebro.
También se sintetiza dentro de la piel y las mitocondrias, donde actúa como uno de los antioxidantes más potentes del organismo.
Su presencia antes del UV ayuda a:
• proteger las mitocondrias
• disminuir radicales libres
• favorecer reparación del ADN
Estudios citados
• Fischer T. et al.
Melatonin as a major skin protectant.
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1600-0625.2008.00767.x
• Holtkamp C. et al.
Ultraviolet Radiation-Induced Mitochondrial Disturbances Are Attenuated by Metabolites of Melatonin.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10383625/
5. Sincroniza los mecanismos de reparación del ADN
La reparación del ADN inducido por UV depende del sistema NER, regulado por el reloj circadiano.
Una correcta sincronización mejora la capacidad de eliminar lesiones producidas por el UV.
Estudios citados
• Dakup P., Gaddameedhi S.
Impact of the Circadian Clock on UV-Induced DNA Damage Response and Photocarcinogenesis.
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/php.12662
• Kang T.
Circadian Rhythm of NER and ATR Pathways.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8150605/
6. Favorece la síntesis de melanina
La producción de melanina está regulada por el gen circadiano BMAL1.
Cuando el reloj biológico está correctamente sincronizado, la piel produce melanina de forma más eficiente, fortaleciendo su defensa natural frente al UV.
Estudios citados
• Su Z. et al.
The Influence of Circadian Rhythms on DNA Damage Repair in Skin Photoaging.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11507642/
7. Modula la respuesta de p53
La proteína p53 cambia su comportamiento dependiendo del momento en que se activa.
Cuando está activa antes del UV favorece supervivencia y recuperación celular.
Cuando sólo se activa después del daño, aumenta la apoptosis.
Estudios citados
• McKay B. et al.
The Tumor Suppressor p53 Can Both Stimulate and Inhibit Ultraviolet Light-Induced Apoptosis.
https://www.embopress.org/doi/full/10.15252/embj.201798245
• Benjamin C. et al.
p53 tumor suppressor gene: a critical molecular target for UV induction and prevention of skin cancer.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18173701/
8. Aumenta la producción de óxido nítrico
La luz roja e infrarroja estimulan la liberación de óxido nítrico en la piel.
Posteriormente, la radiación UV potencia este efecto.
La secuencia completa favorece:
• vasodilatación
• circulación
• función cardiovascular
Estudios citados
• Barolet A. et al.
Light-induced nitric oxide release in the skin beyond UVA and blue light.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34536586/
• Barolet A. et al.
Differential Nitric Oxide Responses in Primary Cultured Keratinocytes and Fibroblasts to Visible and Near-Infrared Light.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11504005/
9. El efecto del óxido nítrico continúa después del sol
Tras una exposición moderada a UVA, la producción de óxido nítrico puede mantenerse durante aproximadamente 48 horas, prolongando algunos de sus efectos fisiológicos.
Estudios citados
• Hazell G. et al.
Post-exposure persistence of nitric oxide upregulation in skin cells irradiated by UV-A.
https://www.nature.com/articles/s41598-022-13223-6
10. La luz roja genera una respuesta de cortisol más estable
La evidencia sugiere que una luz matutina dominada por longitudes de onda largas produce una respuesta de cortisol menos intensa que una luz rica en longitudes de onda cortas.
Esto podría favorecer una mejor capacidad inmunológica frente al estrés oxidativo posterior.
Estudios citados
• Robertson-Dixon I. et al.
The Influence of Light Wavelength on Human HPA Axis Rhythms: A Systematic Review.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10608196/
11. Estimula la dopamina retiniana
La luz roja e infrarroja favorecen la liberación de dopamina en la retina.
Esta señal ayuda al reloj biológico central a sincronizar múltiples procesos fisiológicos.
Estudios citados
• Light-induced secretion and transformation of neurotransmitter dopamine.
https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fphot.2025.1647467
12. La piel tiene su propio reloj biológico
La piel expresa opsinas como OPN5, capaces de detectar la luz y sincronizar relojes circadianos locales, independientes del cerebro.
Esto sugiere que la piel interpreta la secuencia completa de la luz solar, no únicamente la radiación UV.
Estudios citados
• Buhr E. et al.
Neuropsin (OPN5)-mediated photoentrainment of local circadian oscillators.
https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.1516259112
• Haltaufderhyde K. et al.
Opsin Expression in Human Epidermal Skin.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4303996/
13. Activa NRF2, el gran interruptor antioxidante
NRF2 es uno de los principales reguladores de las defensas antioxidantes celulares.
La señal energética generada por la luz roja e infrarroja favorece su activación antes de que el estrés oxidativo por UV alcance su máximo.
Esto incrementa la expresión de enzimas antioxidantes como:
• Superóxido dismutasa
• Catalasa
• Glutatión peroxidasa
Estudios citados
• Kerns M. et al.
Pathogenic and therapeutic role for NRF2 signaling in ultraviolet light-induced skin pigmentation.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7605539/
• Kahremany S. et al.
NRF2 in dermatological disorders: Pharmacological activation for protection against cutaneous photodamage and photodermatosis.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9350913/
Conclusión
La hipótesis presentada en este conjunto de estudios propone que la luz solar funciona como una secuencia biológica, no como una exposición aislada al UV.
Antes de que la radiación ultravioleta alcance su máxima intensidad, la luz roja e infrarroja activarían mecanismos relacionados con la energía celular, la reparación, las defensas antioxidantes, el reloj circadiano y la adaptación al estrés.
Cuando el UV finalmente aparece, la piel ya no sería un tejido “desprevenido”, sino un sistema biológicamente preparado para responder de manera más eficiente.
El sol no entrega primero el desafío. Primero entrega la preparación.